
Las frutas destacan por su alto contenido en vitaminas, minerales, fibra y agua. Además, su contenido en grasas y proteínas es muy reducido, por lo que ayudan a equilibrar la alimentación y a llevar una alimentación saludable.
Beneficios de la fruta en la dieta de los niños
Una alimentación saludable y equilibrada es esencial para que los peques crezcan, se desarrollen, y tengan energía para afrontar sus aventuras.
Una alimentación saludable y equilibrada es esencial para que los peques crezcan, se desarrollen, y tengan energía para afrontar sus aventuras.
Una alimentación infantil saludable se define como aquella que es completa, equilibrada, segura, y sostenible.
El primer paso para seguir una buena alimentación es aportar adecuadamente los nutrientes, en cantidad y en calidad, y la clave está en la variedad.
Los niños tienen que tener una nutrición adecuada a sus necesidades.
Durante su etapa infantil los hábitos nutritivos y el ejercicio físico marca la diferencia entre una vida sana o el riesgo de tener obesidad en el futuro.
Por esto es importante introducir la fruta en la dieta de los niños.
Las frutas son el primer alimento, junto con los cereales sin gluten, que se introduce en la dieta de un bebé, en torno a los 5-6 meses, generalmente en forma de purés aunque también son muy nutritivos los zumos. Las frutas son uno de los grupos de alimentos más sanos y necesarios para el crecimiento y desarrollo de los niños ya que aportan vitaminas, minerales, fibra y un alto contenido en agua.
Respecto a su composición nutricional, podemos resaltar:



Agua: El 90 % de las frutas es agua. De esta manera, contribuyen a hidratar el organismo.
